Me contó muchas cosas la primera vez que me visitó. Aquella noche, en mi casa, hablamos de lo divino y de lo humano, hablamos de todo y aun, al amanecer nos quedaba todo por decir.
No sabría decir cómo sucedió (tampoco es que me importe demasiado) ocurrió y ya está.
Junto a la chimenea, el dandi y yo, decidimos que Dios no existía. Decidimos que la magia, sólo a ratos y que, el amor dependía del prisma objetivo/subjetivo que se le aplicara. Nada de esto era nuevo, o quizás sí. Supongo que cómo todas las cosas, alguien habló de todo esto en algún otro lugar y tiempo.
"Amigo mio" me contaba Mr. Brian "debes aprender a caminar por el desierto. Muchas cosas se suceden allí, una tras otra, siempre sin comprender dónde acaban unas y, dónde comienzan otras. así actúan también las personas. No podemos averiguar que quieren pero podemos adivinar por azar. Sí, sí. Escuchas bien. Por azar, gran virtud el azar".
"¿El azar... una virtud?"
"Claro amigo mio. Piensa que, el desierto se equipara al mundo, un mundo en el que hay personas con LAS QUE, CONTINUAMENTE INTERACTUAMOS Y DE LAS QUE ESPERAMOS CIERTAS COSAS en el mismo modo en que, DE NOSTROS Esperan. Así pues, el desierto posee sus propias reglas particulares para cada caso. El árido yermo, cuenta con multitud de entradas que no percibimos al atravesar pero no debemos asustarnos ya que, de igual modo, se cuentan infinitas salidas, tantas puertas hay para lo uno como para lo otro. de hecho, las que sirven para entrar, también sirven para salir".
"Entonces Brian, ¿No cabe la posibilidad de la perdida?"
"Si, sí cabe Miky. No te mentiré. Pero tranquilo; cuando perdemos una cosa, encontramos otra. ¿Acaso, tú, amigo mio, recientemente no has perdido algo e igualmente, has ganado?"
Meditamos sobre ello largo tiempo. Encendimos un cigarro. Fumamos. Nos miramos...
...Aun, continuamos hablando de lo divino, de lo humano y de otras muchas cosas.
domingo, 16 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario